Te encuentro y estiro del hilo,
Por más que lo intento, no lo evito y sonrio,
Me pierdo en mi propio camino,
Te calo, te asombras, me rio, me olvido.
Vuelvo por donde he venido,
Comienzo otro de mis sin sentidos,
Enciendo el cigarro con un silbido,
Me miras, me rio, me miras, te miro.
Se termina otra tarde de domingo,
Doy vueltas de campana por tu anillo,
Sobre tus rodillas yo me rindo.
Te sigo, te cojo, me rio, te pillo.
Me detengo y miro al infinito,
Dejo de ser el niño serio y tímido,
Sale por mi boca uno de mis inconfundibles suspiros,
Te abrazo, me abrazas, me rio, respiro.
Cuento uno a uno mis latidos,
Me escabullo cómo un felino,
Te sorprendo sin previo aviso,
Te escucho, me rio, me escuchas, me piro.
Me acerco y te confieso al oído,
Quiero ahora y contigo,
Demostrarte todo mi cariño,
Te engancho, no te suelto, me rio, nos fundimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario