La luna, la noche, son palabras que suelen colarse y aparecer sin querer por mis poemas y es que, aunque en este no aparezcan, es por la noche cuando suelen pasar cosas interesantes, diferentes, especiales...
La cena está preparada,
Toque romántico con velas,
La situación es perfecta,
Pero tú, tú nunca llegas.
Te zancadilleas con mis palabras,
Me fundes con tu mirada,
Solo aceptas el cariño,
Controlas tus apariencias,
Le caes a la gente en gracia,
Nunca sueles llegar a casa,
Antes de la madrugada.
Apareces y desapareces,
Eres una niña mimada,
Siempre la misma historia,
Como una cinta rayada.
La cera se consume,
Se agota la luz de las velas,
Me voy yendo a la cama,
Y entonces, llamas a la puerta.
Bonito final para una historia como ésta
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