Por todas las cosas que acaban olvidadas en el fondo de un armario, de un cajón, de un baúl, de un desván...
Coge un vuelo a lo más alto,
Desmenuza el asombro, de tus espantos,
Dame tres minutos, dame el tiempo necesario,
Para demostrarte, lo que valgo.
Hunde otro de mis barcos,
Te pagaré por ser mi corsario,
Aunque tú ya no te lo creas,
Sigo teniendo fuerzas, para tirar del carro.
Retuérceme, trátame como a un esclavo,
Arróllame y déjame en el barro,
Sacúdeme, tírame por el barranco,
Pero no me prives, de tus labios.
En los amores no existen recados,
Te sigo queriendo, está demostrado,
Soy un peluche en tu fondo de armario,
Comienzo a estar cansado.
Últimamente, no sé por donde paro,
De mi propio yo, ya ni entro ni salgo,
No es que no sienta tu voz, si no todo lo contrario,
Me olvidaré de ti, aunque sólo sea por un rato.
Retuérceme, trátame como a un esclavo,
Arróllame y déjame en el barro,
Sacúdeme, tírame por el barranco,
Pero no me prives de tus labios, de tus labios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario