El camino está por allí... está señalizado... ya, ya lo sé pero prefiero ir por aquí, por este atajo... aunque me pierda...
Pasaron muchos días
siendo tu sicario a saldo,
Robando momentos
malos, fui el señor del saco,
Sufrí en carne
viva todos tus altibajos,
Y creo que me
miento si oculto los daños.
Me consta que lo
hiciste sin hacer ni puto caso,
Que en cuanto
aceleraba, frenabas a destajo,
Mantenerme al
margen, era un sucio trabajo,
Y encima me decías,
toma del frasco carrasco.
Te cruzaste al
frente del bando contrario,
Manipulando los
actos muy lento y despacio,
Aún así ahora
desisto, no me concentro y me rajo,
Si veo el atajo que
va directo a tus abrazos.
Nos cansamos de
sentirnos dos extraños,
Que no se
reconocían al mirar en el espejo del baño,
No había día que
no quisiera mandarlo al carajo,
No había día en
que no pensara en tus labios.
Acabaste conociendo
de memoria los despachos,
Donde tú misma te
clavabas en el pecho los clavos,
Descolgaste tus
miradas y también tus manos,
Me dejaste olvidado
en el fondo del sótano.
Te cruzaste al
frente del bando contrario,
Calculando tus
deméritos paso a paso,
Y ahora voy y
desisto, no me aclaro y me calo,
Si veo el atajo que
va directo a tus encantos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario